sábado, 1 de septiembre de 2007

Escuela

Sin mayores comentarios, va mi cuento.

Escuela

Esta es una escuela de enseñanza especial, pero ello no impide que nosotros podamos sentir mucho cariño por quienes se encargan de cuidarnos. Los vemos llegar con sus rostros tristes y su gran compasión, los vemos hacer esfuerzos por lograr que aprendamos las conductas más elementales como lavarnos los dientes o comer correctamente. A veces se desesperan pero siempre terminan abrazándonos y con los ojos llenos de lágrimas. Nos entristece ver su piel que se demacra mientras la nuestra se pone ruborosa, su cuerpo se adelgaza mientras el nuestro se llena. El director nos regaña y nos golpea, muchas veces sin razón, sé que lo hace porque nos tiene miedo. A pesar de todo, recordamos con cariño a los maestros que pasaron por la escuela, sobre todo cuando en los días de limpieza, el director nos obliga a quitar el polvo de los frascos en que sus restos fueron depositados una vez que se secaron.

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